CÓDIGO DE ÉTICA

La Ética Profesional se define como el “Conjunto de normas morales que rigen la conducta humana”[1]. El Colegio Nacional de Actuarios (CONAC) asume este código para asegurar que el Actuario ejerza con el más alto profesionalismo, mejorando con ello la reputación y el reconocimiento personal y gremial.

 

Con estos preceptos, el CONAC expresa el profundo compromiso de los Actuarios con la causa pública, definida como “la utilidad y bien del común”[2] y el CONAC entiende que esta definición es equivalente a lo establecido por la Asociación Internacional de Actuarios al respecto.

 

I. Principios Generales.

Todo Actuario,  por el hecho de serlo, está obligado a:

I.1  Conocer y aplicar los principios y normas del presente código y de cualquiera de sus modificaciones en el futuro, en cualquier actividad y especialidad, como funcionario, empleado o profesional independiente, así como al ejercer, además de la de Actuario, otra profesión, y aún si ya no ejerce.

I.2 Actuar con honestidad, integridad, imparcialidad, alto sentido de probidad y buena fe, anteponiendo siempre la causa pública a cualquier otro interés.

I.3 Cumplir las leyes y normas, especialmente las aplicables a su ejercicio profesional, combatiendo y denunciando cualquier incumplimiento de autoridades, particulares y compañeros de profesión.

I.4 Denunciar ante las autoridades correspondientes, estatales, gremiales o académicas, las violaciones a los preceptos jurídicos o a las disposiciones contenidas.

I.5  Enaltecer su profesión, promoviendo una competencia honesta y cabal, respetando y exigiendo que se respete el que las áreas que requieren conocimientos de Actuaría sean ocupadas por profesionales de este ramo.

I.6 Desarrollar su trabajo con fraternidad y caballerosidad creando un ambiente de respeto recíproco, personal y profesional, promoviendo el honor y la dignidad.

I.7 Asumir su responsabilidad, por cualquier negligencia, omisión o error en el cumplimiento de sus actividades.

I.8  No hacer comentarios sobre otro Actuario, cuando estos comentarios perjudiquen su dignidad, reputación o el prestigio de la profesión, a menos que sean solicitados por persona cuyo interés sea legítimo en virtud de poder sufrir daño o perjuicio considerable de no hacerlo.

I.9 Reconocer las ideas, logros sobresalientes y descubrimientos de otros Actuarios respetando el trabajo y los derechos que sobre los mismos se tienen, y cumpliendo estrictamente con las leyes que protegen esos derechos.

I.10 Buscar el perfeccionamiento de su desempeño profesional y la aplicación de sus conocimientos a los problemas que afectan a su comunidad.

 

II. De su ejercicio profesional.

En el cumplimiento de sus tareas y al pronunciarse respecto a los asuntos que se le encomienden, el Actuario:

II.1 Rechazará cualquier encomienda contraria a la causa pública.

II.2  Sólo aceptará tareas para las que esté capacitado, si es competente y adecuadamente experimentado para hacerlo.

II.3. El Actuario emitirá su opinión respecto a los asuntos que se le encomienden de acuerdo a su mejor criterio y a los lineamientos expresados en este Código, aceptando una responsabilidad personal por los trabajos llevados a cabo por él o realizados bajo su supervisión.

II.4 Aplicará en los trabajos que lleve a cabo o supervise, su mejor criterio, este Código, los estándares, guías de práctica, cualquier orientación relacionada con la práctica correspondiente, que emita o apruebe con carácter obligatorio el CONAC; asimismo  considerará cualquier práctica actuarial relacionada, no obligatoria.

Cuando en su ejercicio profesional determine que estos lineamientos no se están cumpliendo deberá revelarlo.

II.5 Precisará si está actuando como actuario según lo establezcan estatutos, regulaciones, lineamientos contables, o lineamientos profesionales actuariales, o brindando asesoría o dando una opinión y si lo hace en calidad de empleado, oficial, director o Actuario Independiente.

II.6 Precisará en qué consistirán sus servicios, su alcance, sus limitaciones para ello, y los requerimientos para llevarlos a cabo. Si el alcance o la información disponible son insuficientes para lo establecido en el párrafo anterior, el Actuario indicará al cliente los servicios profesionales adicionales o información necesarios y hará lo siguiente:

 

1.                  Obtener la información adicional necesaria y obtener la autorización por parte del cliente para desempeñar servicios profesionales adicionales, o cambiar el alcance de la tarea;

2.                  Determinar si puede desempeñar parcialmente los servicios profesionales solicitados; de ser así, revelará en el reporte u otro comunicado que, según su juicio profesional, la información otorgada o los servicios profesionales solicitados no fueron suficientemente amplios en alcance para permitir al actuario prestar completamente sus servicios profesionales; o

3.                  Rechazar la tarea.

 

II.7 Promoverá sus servicios con información objetiva sobre sus habilidades y recursos.

II.8 Respetará el derecho y deber del secreto profesional de los Actuarios, aún después de haber dejado de prestar sus servicios. Solamente se le exentará de este deber cuando el Actuario cuente con la autorización expresa de quien contrato sus servicios o bien  cuando, de acuerdo a  las leyes respectivas, deba rendir obligatoriamente algún informe.

II.9 Garantizará la adecuada calidad con que realiza su trabajo, con independencia de la contraprestación acordada. Por otro lado el Actuario revelará a su cliente, en cuanto las identifique, cualquier otra fuente material de ingresos que se relacionen  con el mismo servicio prestado a dicho cliente.

II.10 Indicará la medida en la cual él u otras fuentes estén disponibles para proporcionar al cliente o al patrón información complementaria y la explicación sobre el alcance, métodos y datos utilizados.

II.11 El Actuario deberá, al comunicar sus hallazgos profesionales, identificar el cliente para el cual estos hallazgos fueron realizados  y bajo que rol fueron determinados por el Actuario, asumiendo la responsabilidad total de los mismos.

II.12 Cuando a un Actuario se le solicite realizar trabajos profesionales que fueron previamente realizados por otro Actuario, el Actuario designado considerará si es adecuado que consulte con el proveedor anterior de servicio profesional a fin de asegurar de que no haya razones profesionales para declinar el tomar esta nueva responsabilidad.

II.13 Se abstendrá de prestar servicios profesionales que le impliquen un conflicto real o posible de intereses, a menos que su capacidad de actuar éticamente se mantenga y revele por completo las fuentes del conflicto real o posible, a las partes involucradas.

II.14 Tratará en forma justa y humana a  sus empleados y al personal de la empresa donde labore, motivándolos a buscar su realización profesional. Además vigilará que los Actuarios que colaboren con él  mismo cumplan con este código.

II.15 El Actuario podrá asociarse con otros colegios o miembros de otras profesiones a fin de prestar mejores servicios a quien lo solicite. No obstante, el Actuario tendrá responsabilidad, personal e ilimitada sobre las acciones de esta asociación de trabajo.

II.16 Es responsabilidad del Actuario mantenerse actualizado en su práctica, a través de la educación continua.

 

III. De las Sanciones.

III 1 Compete a los propios Actuarios hacer del conocimiento de la Junta de Honor del Colegio Nacional de Actuarios, A. C., la comisión de actos que contravengan este Código.

III.2 La Junta de Honor conocerá y estudiara el caso, dictaminando sobre la gravedad de la falta, pudiendo imponer la sanción que corresponda conforme a los estatutos del Colegio Nacional de Actuarios:

-                     Amonestación privada y/o pública

-                     Suspensión temporal del Colegio Nacional de Actuarios

-                     Expulsión definitiva del Colegio Nacional de Actuarios

-                     Denuncia ante autoridad competente


 

[1] De acuerdo al Diccionario de la Lengua Española en su Vigésima Segunda Edición, referido a la ética profesional

[2] De acuerdo al Diccionario de la Lengua Española en su Vigésima Segunda Edición